Nuestro decano Augusto Cáceres destaca la importancia de que una persona se distinga y sea admirada por los valores que pone de manifiesto cuando actúa.
Los valores definen nuestra marca personal y constituyen el sello que nos distingue y por el que se nos reconoce. Ser puntuales, respetuosos y educados es nuestra mejor carta de presentación. El optimismo, junto con una actitud positiva marcada en el rostro con una sonrisa genuina y natural, ayudan mucho. La tolerancia para no forzar las cosas ayudará a proyectar una buena imagen profesional e inspirará siempre buenas vibras. La integridad, como la capacidad para pensar, decir y hacer responsablemente eso mismo, hacen que una persona sea coherente y confiable.
Es conveniente no juzgar apresuradamente a las personas sin antes escucharlas con atención y observar a nuestro alrededor. Es deseable buscar oportunidades para conocer gradualmente a quienes nos rodean, no solamente desde el punto de vista profesional sino también personal y familiar. Hacer preguntas permite conocer más la cultura individual y grupal. Asimismo, estar disponible y con excelente ánimo para cualquier reunión o presentación, demuestra un genuino interés por compartir conocimientos y experiencias.
La autodisciplina y la autoconfianza muestran seguridad y actitud emprendedora. La perseverancia y la resiliencia, a su vez, desafían el statu quo otorgando energía y tenacidad. La fortaleza interior permite vivir en paz y vencer el estrés, protege la salud y convierte a la persona en un ejemplo inspirador digno de seguir. Esa propia fuerza ayuda a aceptar nuevos retos personales y profesionales, capacitándose y preparándose permanentemente.
Se trata de perder los miedos, de ser proactivos, tomar decisiones responsables, generar los cambios deseados y construir una imagen honesta y admirada.
Conoce más sobre valores, integridad y otros temas vinculados a negocios ingresando a nuestra plataforma de blogs.
Etiquetas:
y nos
pondremos en contacto
para brindarte