Los aportes del turismo al desarrollo

turismo, herramienta del desarrollo

El turismo, a nivel mundial, es uno de los más importantes fenómenos económico-sociales de la era contemporánea. Los niveles de ingreso per cápita alcanzados por los países desarrollados han permitido que sus pobladores viajen a lugares lejanos, la educación más extendida ha generado el deseo de conocer otras culturas; el desarrollo de los medios de transporte, en especial el aéreo, ha posibilitado mayor facilidad, seguridad, rapidez y eficiencia en el traslado de los viajeros así como la disminución de sus costos en términos reales.

En ese contexto, el Estado receptor tiene la obligación de propiciar la existencia de una infraestructura básica (carreteras, agua potable, desagüe, luz, teléfonos, etc.) y de generar un marco legal adecuado para la inversión. El sector privado tiene la responsabilidad de liderar el crecimiento de este sector a través de la creación de ventajas competitivas perdurables en el tiempo a través de toda la cadena de servicios que demandan los turistas.

Debemos ser conscientes que estamos en un mundo de fuerte competencia y no podemos permanecer pasivos pensando que la sola belleza de nuestros atractivos turísticos atraerán visitantes. Los viajeros que vengan serán más exigentes y tendrán mayores expectativas. Entonces, ganar participación en el mercado implica un esfuerzo constante por mejorar, reforzar y diversificar nuestros productos turísticos y buscar que en el futuro no se presenten cuellos de botella por limitaciones de infraestructura. Asimismo, implica conocer mejor a nuestros competidores y sobre todo a los clientes potenciales para ofrecerles siempre lo que buscan.

Estamos frente al imperativo de mejorar la productividad y la calidad de nuestros servicios. Lo que distingue a una empresa sobresaliente del resto es justamente su avance en ambos aspectos. Ambos van de la mano, en especial en el área de servicios. Un menor tiempo de espera para la atención de un cliente, por ejemplo, mejora la calidad del servicio, eleva la productividad y tiene un efecto positivo sobre la lealtad del consumidor. Para garantizar la cabal satisfacción del consumidor hay que saber entender sus expectativas pues la calidad es la diferencia entre el servicio prestado y lo que el cliente espera.

Considerando que cada turista extranjero gasta en el Perú aproximadamente 1,200 dólares durante su estadía, el efecto de un número mucho mayor de visitantes es considerable, sobre todo si tenemos en cuenta que dicho gasto abarca una diversidad de sectores de la economía, tales como hospedaje, alimentos, vestido, artesanías, telecomunicaciones, transporte local, operaciones financieras, espectáculos, etc.

El turismo puede constituirse en la principal herramienta para el desarrollo de una región siempre que ésta goce de una ventaja clara de productos turísticos. La correcta ejecución de políticas turísticas afecta favorablemente a toda la región a través de la generación de empleos, aumento del nivel de salarios, oferta de bienes y servicios generados en la localidad con la consiguiente corriente de ingresos para la población.

*Este post es una colaboración de Iván La Riva Vegazzo, docente de la Facultad de Negocios de la Universidad Privada del Norte.

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