
Está demostrado que la ciudad extensa es altamente ineficiente, por cuanto extender las redes de servicios es imposible dada la baja densidad poblacional, la especulación urbana y la falta de catastro en la ciudad.
Las ciudades más exitosas han apostado por volver compacta, sino a toda la ciudad, al menos sectores de ella que potencien el crecimiento y la armonía social, todo ello reforzado con planes urbanos y una optimización del transporte público.
Algunas consideraciones y proyectos viales que el gobierno central y la autoridad edil deberían de poner en marcha para mejorar el trasporte en Lima son:
- Retomar el Plan de Lima al 2035 y acordar las obras con todos los ministerios involucrados.
- Revisar qué se hace con la Línea 3 del tren eléctrico, que va a competir con el sistema del Metropolitano. En mi opinión el Metropolitano debería ceder sus vías a un tren eléctrico de superficie de 6 vagones de 200 personas cada uno, que no contamine (liberando carriles para crear zonas arboladas que amortigüen el ruido). Y que los buses articulados sustituyan de una vez a todas las combis de la ciudad, en un sistema de adjudicación de rutas por licitaciones por 10 años, ordenado y formal. Que evita coimas para conseguir el permiso. Con estaciones de entrada-salida de mayor tamaño.
- Apostar por invertir en transporte público, en vías ciclistas y peatonales seguras, arboladas. Crear una extensa red de ciclovías, pero muy importante es que estén interconectadas. Que se pueda llegar a todas partes en bicicleta. Mucha gente dejaría el auto e iríamos a trabajar en bici.
- Lima necesita un transporte más económico. Los buses que consumen gas y neumáticos son demasiado onerosos y contaminantes. Se debería de trabajar una red de tranvías eléctricos para las vías de mayor tráfico estudiado para las rutas a donde no va a llegar el tren eléctrico, ya que un tranvía es menos costoso.
- El criterio debería de ser menos transporte informal y más y mejores buses urbanos, ajustando el cobro mínimo para trayectos cortos.
- Reducir los taxis y ayudarlos a formalizarse. Eso sacaría de circulación entre 40 y 60 mil autos contaminantes.
- Se debe de poner horarios de trabajo a las empresas repartidoras de mercancías en Lima, de modo que la entrega de productos y servicios se desarrolle en franjas horarias de bajo tránsito. Eso sacaría 12 mil vehículos de transporte de mercaderías.
- Otra cuestión muy importante debería ser sacar a todas las líneas de buses regionales fuera de la ciudad.

Para eso debería existir concertación y construir tres grandes centrales de buses foráneos en los tres puntos cardinales, apoyadas por la vía o anillo periférico que ya se proyecta. La construcción de estas tres centrales de autobuses se financiaría con la concesión y alquiler de locales comerciales. Cada concesionario de líneas de bus aportaría para asegurarse un espacio en cada nueva terminal periférica que desee estar. Y ellos podrían financiarse con la venta de sus terrenos actuales, que ya se han revalorizado. Eso sacaría 70 mil buses y evitaría que estén cruzando Lima de sur a norte y de este a oeste.
Hoy que se habla de dinamizar la economía mediante obras por impuestos por más de 1,000 millones de soles, y de la adquisición de 150 mil viviendas en los próximos cinco años para contrarrestar los efectos del caso Odebrecht en el sector construcción, ¿por qué no retomar el PLAM 2035 y lanzar a concurso los más de 200 proyectos de obras contenidas en él?
Lima necesita transformarse, y los arquitectos profesionales del futuro así lo demandan.